Ciudad de México. – La administración de Claudia Sheinbaum Pardo, próxima a encabezar el gobierno federal, ha mostrado avances significativos en temas económicos y sociales, particularmente en la reducción de la pobreza y el aumento del salario mínimo. Sin embargo, los retos en materia de salud pública y violencia continúan siendo pendientes que marcan el balance de su gestión y perfilan los desafíos para los próximos años.
De acuerdo con especialistas, la política de incremento salarial impulsada por el gobierno de la Cuarta Transformación ha permitido una mejora en el poder adquisitivo de millones de trabajadores, mientras que los programas sociales han sido un factor clave para disminuir los índices de pobreza en varias regiones del país. Estos logros son considerados uno de los principales aciertos en la estrategia económica de Sheinbaum y Morena.
No obstante, el panorama no es uniforme. En el sector salud persisten quejas por el desabasto de medicamentos, la falta de personal en hospitales y las dificultades en la cobertura universal, problemáticas que se agudizaron tras la pandemia de COVID-19. A ello se suma la creciente preocupación por los altos niveles de violencia e inseguridad que afectan a amplias zonas del territorio nacional, uno de los temas más sensibles para la ciudadanía.
Analistas coinciden en que el reto de Sheinbaum será consolidar los avances en materia de bienestar económico y traducirlos en mejoras tangibles en la calidad de vida, al mismo tiempo que enfrenta el desafío de fortalecer las instituciones de salud y diseñar estrategias más eficaces contra la violencia.
El contraste entre logros económicos y rezagos sociales perfila un escenario complejo para la próxima administración, donde los aciertos deberán sostenerse y las deudas pendientes exigirán soluciones de fondo.

