La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que al final de su administración el salario mínimo en México será equivalente a 2.5 canastas básicas, como parte de su compromiso de continuar con la política de recuperación salarial impulsada en los últimos años.

Durante su intervención, Sheinbaum destacó que el aumento constante al salario mínimo ha sido un eje central para mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores y reducir la desigualdad. Recordó que, en administraciones anteriores, los salarios habían perdido valor frente a la inflación, afectando directamente la economía de las familias.

La mandataria subrayó que su gobierno mantendrá una política de incremento progresivo, en coordinación con empresarios y sindicatos, con el objetivo de que los trabajadores no sólo cubran sus necesidades básicas, sino que también puedan mejorar su calidad de vida.

Sheinbaum agregó que esta medida se enmarca en su estrategia de desarrollo económico con justicia social, en la que se busca que el crecimiento vaya acompañado de mejores condiciones laborales y de bienestar para la población.